Un segundo movimiento sísmico de magnitud 5.1 fue detectado este viernes a las 9:22 de la mañana, ubicado frente a las costas de Usulután, en El Salvador, tras un primer temblor de 7.4 que sacudió el sur de Chiapas, México. Según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el sismo tuvo epicentro a 61 kilómetros de la playa El Espino y a 96 kilómetros al sur de la Ciudad de San Miguel, con una profundidad de 33.32 kilómetros.
El MARN destacó que ambos movimientos se originaron por el proceso de subducción, un fenómeno causado por el acomodamiento de placas tectónicas en la región. Aunque el primer sismo generó preocupación por un posible tsunami, las autoridades confirmaron que no se registraron amenazas oceánicas. El mapa instrumental del sismo de 5.1 indica que la intensidad percibida fue moderada en el oriente salvadoreño y débil en el resto del país, incluyendo el norte de Honduras y el oriente de Nicaragua.
Los datos del MARN resaltan la importancia de monitorear actividad sísmica en la zona, donde la convergencia de placas geológicas suele generar eventos de alta magnitud. Este nuevo movimiento, aunque menos intenso, refuerza la necesidad de mantener protocolos de emergencia actualizados en comunidades costeras. Hasta el momento, no se han reportado daños estructurales ni heridos, según informes preliminares de las autoridades locales.


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