Las remesas familiares de El Salvador alcanzaron un total de $5,060.5 millones durante el primer semestre de 2026, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Este monto representa un crecimiento del 4.5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron $4,841.4 millones. El aumento de $219.2 millones refleja la continuidad del aporte de la diáspora en el exterior, aunque el ritmo de expansión se ha desacelerado frente a las cifras de 2025.
En 2025, las remesas crecían a una tasa del 18 %, impulsadas por factores como la ‘lanca’ económica. Sin embargo, en 2026, el crecimiento se redujo a un 4.5 %, lo que indica una tendencia más moderada. A pesar de ello, las remesas siguen siendo un pilar fundamental para la economía salvadoreña, representando más del 20 % del PIB y beneficiando a aproximadamente el 25 % de los hogares del país.
La mayoría de las remesas provienen de Estados Unidos, donde reside la mayor comunidad de salvadoreños en el exterior. En este periodo, se enviaron $4,670.8 millones desde ese país, lo que equivale al 92 % del total recibido. Este flujo es crucial para sostener el balance comercial y financiero del país. Además, el Banco Central destacó que el promedio mensual de remesas al cierre de junio de 2026 fue de $7.8 millones diarios, un indicador clave para evaluar la estabilidad del sector.
La distribución de las remesas dentro del país muestra concentraciones en zonas urbanas. El distrito de San Salvador fue el principal receptor, con $459.5 millones en el primer semestre, seguido por San Miguel con $295.7 millones. Estas cifras subrayan la importancia de estas regiones como centros de actividad económica y redes de apoyo familiar. La dependencia de Estados Unidos como origen de las transferencias también resalta la vinculación histórica y económica entre ambos países.


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