El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) proyectó que la producción agrícola de 2026-2027 será suficiente para cubrir las necesidades del país durante este y el siguiente año, a pesar de los efectos del fenómeno climático El Niño, que ha generado sequías en zonas orientales.
La estrategia se basa en el adelanto del calendario agrícola, con siembras iniciadas entre finales de abril y principios de mayo, anticipándose a la proyección de menor precipitación desde junio. Esta medida permitió que los cultivos alcanzaran etapas críticas antes del inicio de la sequía.
Según Óscar Domínguez, viceministro de Agricultura, se han cosechado aproximadamente 12 millones de quintales de maíz y 1.2 millones de quintales de frijol mediante el Programa de Aumento a la Producción. Las cifras se fundamentan en análisis técnicos del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Julio Urrutia, extensionista del MAG, destacó que los productores del programa recibieron semillas mejoradas con mayor resistencia a condiciones adversas, además de capacitaciones en técnicas como el distanciamiento entre plantas, fertilización oportuna, control biológico de plagas y manejo de rastrojos.
Ante el cambio en los patrones de lluvia, los agricultores han modificado históricamente sus prácticas, pero este año el fortalecimiento de El Niño exigió ajustes adicionales. Los productores comenzaron la siembra anticipada para asegurar que los cultivos estuvieran en etapas avanzadas durante el período de menor humedad.
Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria, informó que el maíz se encontraba en la etapa de jilote a inicios de julio, con lluvias suficientes para completar el llenado del grano, mientras que el frijol ya se encontraba listo para la cosecha.
El MAG también avanzó en la siembra de postrera, que tradicionalmente inicia en mayo, utilizando sistemas de riego tecnificado para optimizar el uso del agua en condiciones climáticas desfavorables.


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