El Observatorio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que, para la semana del 6 al 12 de julio de 2026, el clima en El Salvador se mantendrá caluroso con alta probabilidad de lluvias y tormentas, una condición impulsada por la influencia de una onda tropical y la prolongada canícula asociada al fenómeno de El Niño.
Durante la tarde se esperan lluvias y tormentas de carácter cordillerano en la zona de la cordillera Apaneca-Ilamatepec y la cordillera del Bálsamo, así como en la zona norte que incluye los departamentos de Santa Ana, Chalatenango, Cabañas y Morazán. Estas precipitaciones podrían presentarse de forma intermitente y con intensidad variable, afectando áreas rurales y urbanas.
Los vientos predominarán entre 10 y 18 km/h, con ráfagas ocasionales que pueden alcanzar hasta 30 km/h, lo que incrementa la sensación de frescura momentánea pero también el riesgo de deslizamientos en zonas de pendiente.
El calor intenso que acompaña a la canícula prolongada, señalada por el Observatorio, se espera que mantenga temperaturas superiores a los 35 °C en la mayor parte del territorio, lo que podría generar estrés hídrico y aumentar la demanda de energía eléctrica.
Las autoridades recomiendan a la población permanecer atenta a los avisos de la PNC y del Sistema de Protección Civil, evitar permanecer bajo árboles durante tormentas y tomar precauciones al transitar por carreteras de montaña, donde la combinación de lluvia y viento puede generar deslizamientos y reducción de visibilidad.
Según el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología, la onda tropical se intensificará a partir del jueves, alcanzando su mayor aporte de humedad el viernes por la noche, lo que incrementará la probabilidad de lluvias intensas y tormentas eléctricas en la mayor parte del país, especialmente en la zona central y oriental.
Los niveles de humedad relativa se estiman entre 70 % y 85 % durante los períodos de lluvia, lo que, combinado con las altas temperaturas, puede producir sensación de bochorno y aumentar la incidencia de golpes de calor, por lo que se aconseja hidratarse constantemente y evitar la exposición directa al sol entre las 12:00 y 16:00 horas.
Los agricultores de la zona de la cordillera Apaneca-Ilamatepec y la zona norte han sido alertados por la Dirección de Agricultura sobre la posibilidad de daños en cultivos de maíz y frijol debido a la saturación del suelo y la erosión, por lo que se recomienda la implementación de sistemas de drenaje y la revisión de terrazas para mitigar pérdidas.
En cuanto al transporte, se prevé que las carreteras de montaña, como la Ruta 9 y la Ruta 12, presenten condiciones de riesgo moderado por la lluvia y las ráfagas de viento, por lo que se sugiere a los conductores reducir la velocidad y mantener una distancia de seguridad adecuada, especialmente en tramos con curvas pronunciadas.
El aumento de la demanda de energía eléctrica por el uso de sistemas de refrigeración y aire acondicionado, sumado a la posible interrupción momentánea del suministro por tormentas, ha llevado a la Comisión Nacional de Energía a emitir una alerta de posible sobrecarga en la red, recomendando a los usuarios conectar únicamente los equipos esenciales y reportar cualquier fluctuación de voltaje.
El fenómeno de El Niño en 2026 ha sido catalogado por la ONU como uno de los más fuertes de la última década, con temperaturas de la superficie del Pacífico hasta 2 °C por encima de la media, lo que explica la prolongación de la canícula y la mayor frecuencia de eventos convectivos en la región centroamericana.
En años anteriores, como en 2019 y 2020, la combinación de lluvias intensas y calor extremo ha generado emergencias humanitarias; las autoridades locales han reforzado los planes de contingencia, instalando más puntos de atención médica y reforzando la red de alerta temprana para evitar tragedias como las ocurridas en 2017.
En resumen, la semana del 6 al 12 de julio de 2026 presentará condiciones climáticas desafiantes, con lluvias intensas, vientos moderados y calor persistente, lo que requiere que la población, los agricultores y los operadores de infraestructura estén alerta y adopten las medidas preventivas recomendadas por las autoridades para minimizar riesgos y garantizar la seguridad.
Los datos satelitales de la NASA indican que la temperatura de la superficie del mar en la zona tropical del Pacífico ha aumentado en un 1.5 °C respecto a la media, favoreciendo la generación de sistemas convectivos que alimentan las lluvias previstas, un aspecto que ha sido destacado por el Panel Intergubernamental del Clima (IPCC) en su último informe.


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