El primer semestre de 2026 muestra un repunte significativo en las deportaciones de salvadoreños, con 10,504 personas regresadas al país, según reportes de la Dirección General de Migración y Extranjería de El Salvador. Este número representa un incremento del 73.8% en comparación con los 6,044 deportados durante el mismo periodo de 2025, lo que se traduce en 4,460 deportados adicionales en este año.
La principal fuente de estas deportaciones es Estados Unidos, cuyo 93% corresponde a los salvadoreños retornados. Solo el 5.6% proviene de México y el 1.3% de otros países, según los datos oficiales. Este patrón refleja la fuerte migración hacia el norte y el retorno forzado al país de origen.
En términos históricos, el primer semestre de 2026 supera incluso las cifras totales de años anteriores. Ya supera las 9,152 deportaciones registradas en todo 2021 y se acerca a los 10,716 de 2020. Aunque 2025 fue el año con más deportaciones (16,051), el actual semestre aún no alcanza el récord absoluto de 52,938 registrados en 2016, pero sí supera el promedio anual de las últimas décadas.
Desde 2004 hasta 2024, El Salvador ha recibido a 333,543 salvadoreños deportados, según datos de Migración. Sin embargo, el país ocupa el cuarto lugar en recibir deportados de Estados Unidos, detrás de Guatemala (600,708), México (3.6 millones) y Honduras (527,433), según estadísticas de DHS e ICE. Esta posición resalta la complejidad de la migración y la presión migratoria hacia el norte.
Los datos no especifican la condición legal de los deportados, si son condenados, tienen cargos pendientes o solo infringieron normas migratorias. A pesar de la alta proporción de deportaciones, el gobierno ha mantenido políticas de retorno y control fronterizo, aunque críticos señalan la necesidad de abordar las causas estructurales de la migración.


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