La convergencia entre activos digitales regulados e infraestructura real comienza a tomar forma en Centroamérica con COINGT, un activo digital aprobado por la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) de El Salvador y lanzado oficialmente en febrero de 2025. El instrumento está vinculado al desarrollo del Corredor Interoceánico de Guatemala, un proyecto logístico privado que busca transformar la conectividad regional entre los océanos Atlántico y Pacífico.
A través de un modelo de inversión digital regulado, COINGT permite canalizar capital hacia el ordenamiento y desarrollo de una franja territorial estratégica, integrando tecnología blockchain con activos físicos como tierras e infraestructura logística.
Un modelo distinto al de las criptomonedas tradicionales
COINGT no funciona como una criptomoneda de uso especulativo. Se trata de un activo digital respaldado por derechos económicos sobre acciones de la sociedad emisora, la cual forma parte del Consorcio Interoceánico de Guatemala. Este respaldo se fundamenta en activos reales, principalmente terrenos y derechos societarios vinculados al proyecto interoceánico.
La emisión se realiza bajo la Ley de Emisión de Activos Digitales de El Salvador, que establece controles de conocimiento del cliente (KYC), cumplimiento antilavado y supervisión institucional, equiparables a los estándares del sistema financiero tradicional.
“Este activo permite que la tecnología blockchain se utilice para financiar infraestructura real, con reglas claras y bajo supervisión”, explicó Julio Sibrián, project manager de COINGT y representante de GIGSA.
El proyecto logístico detrás del activo
El Corredor Interoceánico de Guatemala es una iniciativa privada que se ha venido estructurando durante más de 26 años. El proyecto contempla una red logística de aproximadamente 372 kilómetros, que incluye dos puertos de aguas profundas —uno en el Atlántico y otro en el Pacífico—, así como ferrocarril de carga y pasajeros, autopistas de peaje y una red de servicios estratégicos.
Además, el plan incorpora oleoductos, gasoductos, fibra óptica, sistemas de energía y agua, junto con seis megaproyectos industriales destinados a fortalecer la competitividad logística de la región.
“El corredor no solo conecta océanos, sino economías”, señaló Guillermo Catalán, presidente de CIGSA. “Permitirá que Guatemala, El Salvador y Honduras aprovechen su posición geográfica para integrarse de forma más eficiente al comercio mundial”.

Participación económica y acceso a inversión
Los tenedores de COINGT acceden a derechos económicos equivalentes al 7.6612 % de los dividendos generados por la empresa vinculada al desarrollo del corredor. El valor del activo está ligado al avance del proyecto, incluyendo la regularización de tierras, el desarrollo de infraestructura y la incorporación de operadores internacionales.
El diseño del instrumento busca ampliar el acceso a proyectos de gran escala, permitiendo la participación de pequeños y medianos inversionistas a través de un activo digital regulado y con respaldo tangible.
Emisión y comercialización
La estructura de emisión de COINGT contempla una recaudación total de $325 millones, con una primera tranche de $38.52 millones.
Tras su lanzamiento en febrero de 2025, el activo inició su proceso de colocación en plataformas reguladas.
COINGT se encuentra listado en VLRM Markets, una plataforma de tokenización vinculada a Valereum PLC, y puede adquirirse mediante plataformas autorizadas como DitoBanx, siempre bajo procesos obligatorios de verificación.
El Salvador como plataforma financiera
La elección de El Salvador como sede financiera del proyecto responde a su marco legal especializado en activos digitales y al rol de la CNAD como entidad supervisora. Este entorno regulado ofrece certeza jurídica, protección al inversionista y acceso a mercados digitales internacionales.
“Los activos digitales tienen alcance global, pero lo que marca la diferencia es contar con un regulador que supervise el proceso”, subrayó Grijalva, al referirse al marco legal salvadoreño.
Una apuesta por la integración regional
Más allá del componente financiero, COINGT se articula con una visión de integración logística regional. El Corredor Interoceánico de Guatemala busca posicionarse como una ruta complementaria a los grandes corredores comerciales existentes, en un contexto de creciente demanda global y reconfiguración de las cadenas de suministro.
El proyecto apunta a atraer inversión, generar empleo y reducir costos logísticos, aprovechando la posición estratégica de Centroamérica en el comercio internacional.
Información adicional sobre COINGT y su estructura de emisión está disponible en el sitio oficial coingt.com.


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