El sueño del bicampeonato mundial se desvaneció para Argentina en la final del Mundial 2026. El combinado dirigido por su capitán Lionel Messi perdió 1-0 frente a España en un encuentro definido en el minuto 106, pero el resultado deportivo quedó eclipsado por los sucesos ocurridos una vez sonó el silbatazo final.
La celebración de los suplentes españoles invadiendo el terreno de juego encendió la molestia de varios futbolistas argentinos. En medio de la confusión, Leandro Paredes fue el rostro más visible del conflicto: el mediocampista recibió tarjeta roja tras el cotejo por sus acciones, tras empujar a Gavi en los momentos posteriores al lance decisivo. Por su parte, Nahuel Molina fue señalado en redes sociales por presuntamente golpear a Rodri cuando el español transitaba cerca del foco de discusión.
El debate sobre la capacidad de la selección sudamericana para aceptar la derrota cruzó fronteras. En la transmisión de la BBC, Micah Richards declaró: “Es vergonzoso. Puedes perder un partido de futbol, pero tienes que saber perder”. Su colega Joe Hart calificó lo ocurrido como “comportamiento desagradable”, en tanto Wayne Rooney recordó episodios polémicos previos de Argentina en el torneo.
La tensión no fue exclusiva de la gran final. En semifinales, contra Inglaterra, Jude Bellingham había protagonizado un altercado con Valentín Barco tras la clasificación albiceleste. El inglés, mediocampista del Real Madrid, se acercó y golpeó la parte posterior de la cabeza del argentino durante los festejos, aunque circularon versiones de una previa provocación de Barco. Aquel cruce se dio en un partido donde Argentina remontó 2-1 y dejó fuera a Inglaterra, con varios intercambios verbales entre Bellingham y Messi.
Desde lo estrictamente futbolístico, España dominó la posesión y concretó el tanto del título en el minuto 106. Argentina finalizó con 24 faltas cometidas y solo dos remates al arco, mientras España registró 21 infracciones en un duelo muy físico. La expulsión de Enzo Fernández al minuto 93 incrementó la presión antes del desenlace. Messi mismo se vio envuelto en reclamos, pidiendo la expulsión de Marc Cucurella tras una acción entre ambos bandos.
Al cierre, España levantó su segunda Copa del Mundo. Argentina, en cambio, partió con la derrota y la percepción externa de no haber gestionado adecuadamente la frustración de perder la oportunidad de repetir corona obtenida en 2022.


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